El joven músico porteño recibió el Premio Revelación 2025 otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina. Días atrás había protagonizado otro hito en su carrera al interpretar como solista una obra de Astor Piazzolla junto a la Orquesta Sinfónica de Pekín.

Con apenas 13 años, Marcos Carreras continúa sumando reconocimientos y experiencias que lo ubican entre las grandes promesas de la música argentina. El violinista fue distinguido con el Premio Revelación 2025 otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina, durante una ceremonia realizada el pasado 22 de junio en el Salón San Martín de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La distinción llegó en un momento especialmente significativo para el joven intérprete, que recientemente regresó de China luego de protagonizar una actuación inédita para un músico latinoamericano de su edad. En Pekín, se presentó como solista junto a la Orquesta Sinfónica de Beijing, dirigida por el maestro Xia Xiaotang, en el marco del 3° Concierto Especial del Día del Niño “La Esperanza del Futuro”.
El concierto tuvo lugar en la histórica Sala de Conciertos de la Ciudad Prohibida, uno de los sitios más emblemáticos de la capital china. Allí, Carreras interpretó “Decarísimo”, la célebre composición instrumental de Astor Piazzolla, frente a un público internacional y acompañado por una de las formaciones sinfónicas más importantes del país asiático.
Dotado de oído absoluto y de una presencia escénica que sorprende tanto a especialistas como a espectadores ocasionales, el violinista ha demostrado una capacidad poco habitual para desenvolverse en escenarios de distinta escala. “Cuanta más gente me mire en un concierto, mejor. No me pone nervioso. Al contrario, me motiva tocar para mucha gente”, aseguró el joven músico, que a los 11 años debutó como solista en el Teatro Colón junto a la Orquesta Aeropuertos Argentina bajo la dirección de Néstor Tedesco.
Becario de la Fundación Corporación América a través del programa Cantera de Talentos, institución que colaboró en la adquisición de su actual instrumento, Carreras combina una intensa actividad artística con una profunda vocación por el aprendizaje. Antes de cada presentación desarrolla un ritual personal que refleja la madurez con la que afronta cada desafío. “Antes de pisar un escenario, pienso cómo cautivar al público”, explicó.
Su agenda reciente da cuenta de una trayectoria tan extensa como inusual para su edad. En los últimos meses participó del ciclo “Conciertos del Mediodía: Jóvenes maravillosos” de la Semana Musical Llao Llao junto a la pianista Tamara Benítez y se presentó en la Universidad Católica Argentina de Paraná. A su vez, formó parte de “La Noche de los Museos” en Radio Nacional Clásica y del concierto homenaje al violinista y pedagogo Rafael Gíntoli en el Salón Dorado del Teatro Colón, donde actualmente estudia bajo su guía. A ello se suman actuaciones en espacios como la Usina del Arte, el Teatro 25 de Mayo, el Palacio Libertad y el Centro Cultural San Martín.
Como solista, ha compartido escenario con la Orquesta Aeropuertos Argentina, la Orquesta Sinfónica Municipal de San Martín, la Orquesta Sinfónica Municipal de Avellaneda, la Orquesta del Tango de Buenos Aires y la propia Orquesta Sinfónica de Beijing. También participó del Octavo Festival Konex de Música Clásica y de la entrega de los Premios Radio Nacional Clásica 2023.
Su desarrollo artístico ha sido acompañado por diversos reconocimientos. El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires lo nombró “Artista de Alta Dedicación”, mientras que a comienzos de mayo obtuvo en Alemania el Premio al Sonido Thomastik tras alcanzar la final del International Anton Rubinstein Violin Competition.
Hijo de violinistas, Marcos comenzó a relacionarse con el instrumento desde muy pequeño. Según cuenta, aprendió a tocar antes de leer y encontró en el violín un compañero inseparable desde la infancia. Sus primeros pasos musicales tuvieron lugar en el Centro Suzuki de Buenos Aires, bajo la enseñanza de Eduardo Ludueña. Más adelante complementó su formación con clases magistrales dictadas por destacados violinistas internacionales como Rolando Prusak, Pablo Saraví, John Mc Grosso, Misha Nodelman, Pierre Amoyal y Maxim Vengerov.
Al mismo tiempo, mantiene su formación académica en la Escuela Juan Pedro Esnaola, donde cursa el primer año del nivel secundario con un esquema especialmente adaptado para compatibilizar sus estudios con los compromisos artísticos y las giras nacionales e internacionales.
Lejos de los escenarios, Carreras conserva hábitos propios de cualquier adolescente. Comparte tiempo con amigos, es hincha de Ferrocarril Oeste y se define como “refutbolero”. También asegura que disfruta mantener el orden en su habitación, aunque reconoce que su método puede resultar particular. “Considero que dentro del desorden hay un orden, siempre. Puedo tener todo desparramado, pero sé dónde está cada cosa”, afirma.
Mientras suma experiencias en escenarios de todo el mundo, el joven violinista mantiene intacta la ilusión que lo impulsa desde sus primeros pasos. “Mi sueño es hacer una gira internacional y tocar en los lugares más importantes del mundo”, sostiene. Un objetivo ambicioso, aunque cada nuevo paso de su carrera parece confirmar que el camino ya está en marcha.



