A ocho años de su despedida de los escenarios como bailarín, Iñaki Urlezaga anunció su regreso al baile con “El aplauso final”, un espectáculo que lo tendrá nuevamente sobre el escenario en una participación excepcional. La noticia sorprendió al mundo de la danza y marca el retorno de una de las figuras más importantes que ha dado el ballet argentino en las últimas décadas.

Cuando en 2018 Iñaki Urlezaga realizó su gira de despedida y puso fin a su carrera como intérprete, parecía cerrarse definitivamente una etapa histórica para la danza argentina. Por eso, el anuncio de su regreso a los escenarios generó una inmediata repercusión entre colegas, alumnos y amantes del ballet. El reconocido artista volverá a bailar en “El aplauso final”, una producción que él mismo define como un acontecimiento especial dentro de su trayectoria y que tendrá algunas de sus funciones principales los días 26 y 27 de septiembre de 2026 en el Teatro Ópera de Buenos Aires. La propuesta también contempla presentaciones en otras ciudades de la región y reunirá a destacados artistas invitados junto a la Orquesta Sinfónica Municipal de Florencio Varela, dirigida por el maestro Darío Domínguez Xodo.
La propuesta combina una primera parte integrada por fragmentos emblemáticos del repertorio clásico universal y por algunas de las producciones más representativas que acompañaron la carrera de Urlezaga, entre ellas Romeo y Julieta, La Traviata y El lago de los cisnes. La segunda mitad estará dedicada a la obra original que da nombre al espectáculo, concebida como una reflexión artística sobre el recorrido de un bailarín, la despedida de los escenarios y el vínculo que se construye a lo largo de los años con maestros, colegas, directores y espectadores. La puesta contará además con la participación de primeros bailarines invitados, entre ellos Julieta Paul y Bautista Parada.
La noticia adquiere una dimensión especial porque Urlezaga había mantenido desde su retiro una actividad principalmente vinculada a la dirección artística, la enseñanza, la producción y la difusión de la danza. Sin embargo, esta propuesta lo llevó a reconsiderar una decisión que parecía definitiva. En una entrevista con Clarín, el artista reconoció que nunca imaginó volver a bailar después de su despedida formal y habló con sinceridad sobre los desafíos que implica regresar a los escenarios a los 50 años. “Voy a hacer movimientos gráciles, pero no me voy a poner la calza”, señaló con humor. También admitió que el paso del tiempo modifica inevitablemente las posibilidades físicas de cualquier bailarín: “Tengo dolores físicos y padezco bailar”, expresó. En la misma entrevista aclaró que el público no encontrará al intérprete de hace dos décadas: “Bailar como me han visto bailar no lo van a ver”. Lejos de buscar una repetición de sus años de máximo virtuosismo técnico, el proyecto propone un encuentro distinto, atravesado por la experiencia y la madurez artística.
Nacido en La Plata el 12 de diciembre de 1975, Iñaki Urlezaga es considerado una de las figuras más destacadas de la historia reciente del ballet argentino. Se formó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, integró el Ballet Estable del Teatro Colón y desarrolló una destacada carrera internacional a partir de su incorporación al Royal Ballet de Londres en 1995 por invitación de Sir Anthony Dowell. Allí permaneció durante una década interpretando algunos de los principales roles del repertorio clásico. Más adelante también trabajó junto al Het National Ballet de los Países Bajos y se presentó en importantes escenarios de Europa, América y Asia. En el año 2000 fundó Ballet Concierto, compañía con la que impulsó numerosas giras y proyectos de difusión de la danza en todo el país. A lo largo de su trayectoria recibió múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos Premios Konex y distinciones obtenidas en prestigiosos concursos internacionales.
Más allá de los logros acumulados, el anuncio tiene un fuerte componente simbólico. La historia reciente de la danza argentina cuenta con pocos regresos de esta magnitud después de una despedida formal de los escenarios. En ese sentido, “El aplauso final” no aparece solamente como un nuevo espectáculo, sino también como una oportunidad para volver a ver en escena a un artista que marcó a varias generaciones de bailarines y espectadores.
A veces las despedidas no son definitivas. O, al menos, algunas merecen un regreso inesperado. Ocho años después de haber cerrado una etapa histórica de su carrera, Iñaki Urlezaga volverá a encontrarse con el público desde el lugar que lo convirtió en una referencia internacional: el escenario. Y esa sola noticia ya transforma a “El aplauso final” en uno de los acontecimientos más esperados de la temporada de danza.


